La evidencia que nadie se preocupó por esconder

Los investigadores recopilaron miles de mensajes de texto para reconstruir un presunto complot para asesinar a Berta Cáceres.

Miembros del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH) sostienen carteles con una imagen de la líder indígena y activista ambiental asesinada Berta Cáceres, Tegucigalpa el 10 de octubre de 2019.

Photographer: Orlando Sierra/AFP via Getty Images

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Después de que la activista Berta Cáceres fuera asesinada en su casa en Honduras, la frustración de su familia con el sistema de justicia del país crecía con cada semana que pasaba. Alegaron que Desarrollos Energéticos, o DESA, una compañía hidroeléctrica contra la cual Berta había protestado, estaba de alguna manera detrás del asesinato. Y creían que las autoridades hondureñas no estaban interesadas en investigar demasiado esas sospechas.